Bressia Profundo 2016: identidad, frescura y equilibrio

Actualizado: 11 de sep de 2020


Bressia Profundo 2016
Bressia Profundo 2016

"Buscaba un vino que me identificara, donde el varietal no dominara el vino, sino que sea el vino el que lleve mi marca y mi impronta". Así explica el enólogo Walter Bressia por qué optó por un blend -casi 20 años atrás- a la hora de crear Bressia Profundo, uno sus vinos más reconocidos y del que ahora llega una nueva añada, la 2016. "Me resultaba difícil encontrar la perfección en un solo varietal -agrega-. De por si los grandes vinos siempre fueron blends, lo que les da la personalidad, la impronta".


Frente a "la transparencia del terruño" que muchos enólogos proponen hoy como encuadre a la hora de elaborar un vino -ejercicio que en teoría se plantea eliminar de la ecuación la mirada personal de quien lo hace-, Bressia se para desde el otro lado de la cancha para afirmar que es él quien habla a través de sus vinos. Y eso se nota. Profundo es Profundo a través de los años y, si bien el factor climático no deja de expresarse en la copa, es el arte del assemblage lo que marca el estilo y el caracter del vino.


Walter Bressia
Walter Bressia, junto a su Profundo

Bressia Profundo 2016 es, por sobre todo, un tinto sumamente equilibrado y fresco. En esto último mete la cola la añada, fría e inusualmente lluviosa para Mendoza. Por el resto habla el corte de Malbec (50%), Cabernet Sauvignon (30%), Merlot (10%) y Syrah (10%) elaborado con uvas provenientes de Luján de Cuyo, y que da lugar a un vino de aromas sutiles que se presentan en capas, y en las que predominan las frutas negras (moras), algunas notas herbáceas y otras de chocolate y tabaco. En boca es de entrada suave, sedosa y fresca, aparecen notas a frutos rojas que se suman a las de frutos negros y a las de tabaco y chocolate que aporta la cuidada crianza en barrica; los taninos son finísimos, delicados, y la acidez es alta pero amable. Su graduación alcohólica es de 14,5%.

Su precio de venta sugerido es de $1650

No hay dudas de que lo mejor está por venir. Tiene todos los componentes para evolucionar generosamente con el paso de los años: acidez, buenos taninos y fruta aún viva, pero por sobre todo un gran equilibrio en los componentes, donde ninguno sobreactúa.