5 chardos filosos para escapar de los blancos mantecosos

Vinos que equilibran el cuerpo con la frescura y con buen potencial gastronómico

dia del chardonnay

El avance de variedades como el Semillón y el Sauvignon Blanc -e incluso de otras menos conocidas como la Roussanne y la Marsanne- junto con el de los cortes de blancas parece haber dejado al Chardonnay fuera de la mesa de muchos enófilos. Es cierto, todavía hay mucho chardo mantecoso que se corta con cuchillo, pero que esa imagen no nos aparte de los buenos y modernos blancos que se elaboran con esta variedad.


Vinos en los que el cuerpo se equilibra con la frescura, que exploran las texturas y que se destacan por su buen perfil gastronómico... ¡eso es lo que queremos!. Pero, por sobre todo, vinos que no cansen en la primera copa. Cada vez hay más ejemplares de ese tipo, por eso en el Día Mundial del Chardonnay vamos a destacar a un puñado de etiquetas que nos gustan mucho y que no se descuelgan con precios delirantes.

Lagarde Proyecto Hermanas Chardonnay 2021

(Bodega Lagarde) Sin paso por barrica, sin fermentación maloláctica, este chardo es una locura de frescura, fruto de una acidez alta, filosa. Aun así tiene buen cuerpo y cierta untuosidad, pero cero mantequita. Aromas y notas en boca rondan lo floral y lo herbal, con algo de fruta de hueso en segundo plano. Súper gastronómico ($4800).

Pyros Appellation Chardonnay 2020

(Pyros Wines) Vino de perfil mineral, con aromas que combinan las flores blancas, la fruta de hueso y la pera. En boca se destaca su acidez filosa y refrescante, en un blanco donde su leve untuosidad nace del contacto con las lías duranta la crianza, lo que aporta textura pero sin notas lácticas que tapen la delicadeza. Se repiten en boca los aromas, junto con pequeñas notas herbales y de lima. $1500

Terrazas de los Andes Grand Chardonnay 2020

(Terrazas de los Andes) De nariz entre mineral y floral, es posible encontrar en este chardo notas cítricas, de frutos secos, pera y grafito. En boca es levemente oleoso, pero afortunadamente no mantecoso: buen volumen pero que se aligera por su frescura y su mineralidad. Final largo, con hincapié en la pera y los frutos secos, sostenido en la acidez ($3600).

Huentala Chardonnay 2020

(Huentala Wines) Con aromas cítricos y de fruta de hueso, en boca sorprende con su acidez alta pero amable, un volumen medio y una textura mineral. Sabor a durazno y limón, con algunas delicadas notas de frutos secos, tiene un final largo y un buen potencial de guarda ($3800).

Pequeñas Producciones Chardonnay 2020

(Escorihuela Gascón) Entre cítrico y floral, este chardo de Gualtallary (Valle de Uco) presenta un perfil varietal clásico -que incluye desde notas de manzana hasta frutas tropicales-, pero incorpora como elemento central la acidez alta, filosa, que hace de contrapeso del (valga la redundancia) peso en boca que resulta de la crianza en barricas que atraviesa el 50% del vino ($4400).